El embalaje de exportación tiene que resistir mucho más que un viaje hasta un cliente local. La mercancía puede ser levantada por carretillas elevadoras y grúas, sacudida en carreteras en mal estado, zarandeada por el mar y expuesta al calor, al frío y a la humedad. También puede abrirse y volver a embalarse durante una inspección aduanera. Un buen embalaje protege su mercancía, reduce el riesgo de reclamaciones e incluso puede abaratar el flete.
Elegir el palé adecuado
Dos medidas de palé dominan el comercio internacional:
- Europalé (EUR): 1200 × 800 mm. El estándar en Europa, muy adecuado para el transporte por carretera y los almacenes europeos.
- Palé ISO o industrial: 1200 × 1000 mm. Habitual en muchos otros mercados y en la industria.
Elija la medida que pueda manejar el almacén de su destinatario. Un palé que no encaja en las estanterías del destino generará manipulaciones adicionales. Evite que la mercancía sobresalga del palé: las cajas que sobresalen se aplastan con facilidad y la carga se vuelve inestable. Pregunte a su destinatario si existe una altura o un peso máximo por palé.
Embalajes de madera e ISPM 15
La madera sin tratar puede llevar insectos y enfermedades de un país a otro. Para evitarlo, la mayoría de los países aplican la norma internacional ISPM 15 a los embalajes de madera como palés, jaulas, cajas y madera de estiba.
- La madera debe tratarse, normalmente mediante tratamiento térmico, hasta alcanzar una temperatura determinada en el núcleo durante un tiempo determinado.
- La madera tratada lleva una marca clara: el símbolo de la IPPC, un código de país, un número de productor o de proveedor del tratamiento y el código del tratamiento, como HT para el tratamiento térmico.
- Los productos de madera procesada como el contrachapado, el aglomerado y el OSB suelen estar exentos, porque su fabricación ya trata la madera.
La mercancía sobre madera sin marcar o no conforme puede ser rechazada, tratada o destruida en destino, a cargo del importador. Compre sus palés a un proveedor certificado y compruebe la marca antes de cargar. Los palés de plástico o de metal son una alternativa para algunos flujos.
Montar una carga estable
- Lo pesado abajo, lo ligero arriba. Coloque las cajas más resistentes en la base.
- Apile en columnas para obtener la máxima resistencia, con las esquinas alineadas. Los patrones entrelazados dan más estabilidad pero menos resistencia vertical. Elija en función del peso de la carga.
- Utilice cantoneras y protectores de esquina para repartir la presión de los flejes y proteger las cajas.
- Envuelva con film estirable la carga junto con el palé, no solo las cajas entre sí. Empiece por la base, incluya el propio palé y solape cada vuelta.
- Añada flejes en las cargas pesadas o altas.
- Utilice una lámina superior o una cubierta para proteger del polvo y del agua.
- Utilice cajas resistentes. Las cajas de cartón ondulado de doble canal son un buen mínimo para la exportación. Rellene el espacio vacío dentro de las cajas para que el contenido no se mueva.
Dentro de un contenedor, rellene los huecos entre palés con bolsas de aire o madera de estiba, y sujete los artículos pesados a los puntos de trincaje. Reparta el peso de forma uniforme a lo largo del suelo del contenedor.
La humedad: el riesgo oculto en el mar
Un contenedor que viaja de un puerto cálido a uno frío, o al revés, puede sufrir la «lluvia de contenedor». La humedad del aire, de la madera y del embalaje se condensa en el techo de acero frío y gotea sobre la carga. El resultado pueden ser cajas mojadas, óxido, moho y etiquetas que se despegan.
- Utilice palés y embalajes secos. La madera húmeda introduce mucha agua en una caja cerrada.
- Coloque bolsas o tiras desecantes dentro del contenedor, colgadas a lo largo de las paredes.
- Utilice bolsas barrera contra el vapor con desecante para mercancía sensible como maquinaria o electrónica.
- Evite cargar bajo la lluvia y no deje las puertas abiertas con tiempo húmedo.
Etiquetas y marcas
Cada bulto debe ser fácil de identificar, incluso cuando se separa del resto del envío. Marque cada bulto en al menos dos lados con:
- el nombre del destinatario o las marcas de expedición, y el destino;
- el número de bulto y el total, por ejemplo «3 de 12»;
- el peso bruto y neto, y las dimensiones cuando sea útil;
- el número de pedido o de factura;
- los símbolos de manipulación necesarios, como «este lado arriba», «frágil» o «protéjase de la humedad»;
- las etiquetas de mercancías peligrosas y las marcas UN, si la mercancía está regulada.
Las marcas deben coincidir con la packing list y el documento de transporte. La aduana y los destinatarios se basan en ellas para verificar la carga.
Embalaje y coste
Un buen embalaje no siempre significa más embalaje. El flete se cobra sobre el peso tasable, así que una carga más pequeña y bien montada puede costar menos. Kyranis Logistics ofrece consolidación de carga y almacenaje, y nuestro equipo en Túnez puede aconsejarle sobre cómo embalar y paletizar para el transporte aéreo, marítimo o por carretera antes de que se recoja su mercancía.
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